Qué es el boletín eléctrico (CIE), cuándo es obligatorio, quién lo emite y cómo conseguirlo al comprar una vivienda o dar de alta el suministro.
El boletín eléctrico —oficialmente Certificado de Instalación Eléctrica (CIE)— es el documento que acredita que la instalación eléctrica de una vivienda o local cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (RD 842/2002). Lo emite un instalador eléctrico autorizado y es imprescindible para dar de alta el suministro eléctrico y en instalaciones nuevas o reformadas.
«Boletín eléctrico» es el nombre coloquial del Certificado de Instalación Eléctrica. Es un documento técnico y oficial en el que un instalador autorizado hace constar que una instalación de baja tensión —la de cualquier vivienda o local— se ajusta a lo exigido por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y sus instrucciones técnicas complementarias (ITC-BT). Sirve para acreditar, ante la compañía distribuidora y ante la Administración, que la instalación es segura y apta para el suministro.
Con carácter general, necesitas un boletín eléctrico en estos casos:
Solo puede emitirlo un instalador eléctrico autorizado, habilitado ante el órgano competente en industria o energía de la comunidad autónoma. El instalador revisa la instalación, cumplimenta el certificado y lo registra oficialmente. Sin ese registro, la compañía distribuidora no tramita el alta ni el cambio de suministro.
El boletín eléctrico no tiene una fecha de caducidad general, pero pierde validez práctica cuando la instalación se modifica o cuando ha quedado obsoleta con los años. En la práctica, varias comunidades autónomas y compañías distribuidoras exigen un boletín actualizado en instalaciones antiguas antes de tramitar determinadas gestiones de suministro; el umbral de antigüedad y los supuestos concretos los fija cada comunidad autónoma y distribuidora.
El coste depende de la comunidad autónoma, de la potencia y del estado de la instalación; a título orientativo suele moverse en una horquilla de entre 100 y 300 euros. Para conseguirlo, el procedimiento es sencillo: contacta con un instalador autorizado, que inspecciona la instalación y, si cumple el REBT, emite el CIE y lo registra ante el órgano de industria de tu comunidad autónoma.
Al comprar una vivienda de segunda mano conviene comprobar el estado de la instalación eléctrica: una instalación antigua puede obligarte a tramitar un boletín nuevo para contratar la luz y esconder sobrecostes de adecuación. Una inspección técnica de la vivienda realizada por un arquitecto colegiado detecta si la instalación está obsoleta, sin toma de tierra o fuera de normativa antes de firmar, de modo que puedas negociar el precio o exigir su reparación.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento de un instalador autorizado ni de un profesional colegiado.